La planta de energía solar más grande de Estados Unidos cerró tras causar la muerte de aves: costó más de US$1000 millones.
La planta de energía solar más grande de Estados Unidos cerró tras causar la muerte de aves: costó más de US$1000 millones. Foto: La República

Durante años fue presentada como uno de los proyectos más ambiciosos de la transición energética mundial. Sin embargo, la histórica planta termosolar Ivanpah Solar Power Facility comenzó oficialmente su cierre después de acumular fallas operativas, costos millonarios y fuertes cuestionamientos ambientales por el impacto sobre aves y fauna silvestre.

Ubicada en el desierto de Mojave, en California (EE.UU.), la central había sido inaugurada en 2014 y se convirtió rápidamente en un símbolo de la energía solar de concentración. Con miles de espejos gigantes distribuidos sobre el desierto, el complejo buscaba revolucionar la generación eléctrica renovable mediante una tecnología capaz de producir energía incluso cuando no había luz solar directa.

Miles de espejos gigantes concentraban la radiación solar sobre torres capaces de generar temperaturas extremas en pleno desierto. Foto: Grok IA.

Pero doce años después, el megaproyecto terminó convirtiéndose en uno de los ejemplos más discutidos de los límites técnicos y económicos de la energía termosolar frente al avance arrollador de la energía fotovoltaica.

Cómo funcionaba Ivanpah, la gigantesca planta solar del desierto

La planta utilizaba tecnología conocida como energía solar térmica de concentración (CSP, por sus siglas en inglés). El sistema funcionaba mediante más de 300.000 heliostatos, es decir, espejos móviles gigantes, que seguían la posición del Sol y reflejaban la radiación hacia enormes torres centrales. El calor extremo generado en esas torres permitía producir vapor y mover turbinas eléctricas.

El mantenimiento del complejo requería una precisión constante y costos operativos mucho más altos de lo previsto inicialmente. Foto: Imagen generada con IA (Copilot)

En sus primeros años, Ivanpah Solar Power Facility fue considerada una innovación clave porque prometía resolver uno de los mayores problemas históricos de las energías renovables: la intermitencia. A diferencia de los paneles solares tradicionales, el sistema podía almacenar parte del calor y continuar produciendo energía en determinadas condiciones sin radiación directa.

El proyecto fue desarrollado con respaldo financiero del gobierno de Estados Unidos y de importantes empresas energéticas privadas, en un contexto donde la energía limpia comenzaba a posicionarse como prioridad global.

El gran problema: costos altísimos y mantenimiento complejo

Con el paso de los años, las dificultades comenzaron a multiplicarse. El mantenimiento de los heliostatos resultó mucho más costoso y delicado de lo que se había proyectado inicialmente. Cada espejo debía mantenerse alineado con extrema precisión para garantizar el correcto funcionamiento del sistema. Esto implicaba monitoreos constantes, reparaciones frecuentes y gastos operativos muy elevados.

La energía solar fotovoltaica terminó desplazando a la termosolar gracias a sus menores costos y sistemas más simples. Foto: Imagen generada con IA (Copilot)

Mientras tanto, la energía solar fotovoltaica avanzaba rápidamente a nivel mundial con costos mucho más bajos y sistemas considerablemente más simples. La caída del precio de los paneles solares tradicionales terminó dejando a la termosolar en una situación de desventaja económica difícil de sostener.

Además, varios informes señalaron que Ivanpah Solar Power Facility nunca alcanzó los niveles de generación energética prometidos durante sus primeras etapas de desarrollo.

La polémica por los pájaros quemados en pleno vuelo

Uno de los aspectos más controversiales del proyecto estuvo relacionado con su impacto ambiental. Diversas organizaciones ecologistas denunciaron durante años que las aves quedaban atrapadas en los intensos haces de calor generados por los espejos y sufrían graves quemaduras en pleno vuelo.

Organizaciones ambientalistas denunciaron durante años el impacto de la planta sobre aves y especies del ecosistema del Mojave. Foto: Wikipedia.

Algunos trabajadores del complejo incluso comenzaron a referirse a estos episodios como “streamers”, debido a la forma en que las aves incendiadas caían desde el cielo. Los reportes sobre fauna afectada provocaron fuertes críticas hacia una planta que, paradójicamente, había sido concebida como una alternativa energética sustentable.

Además de las aves, grupos ambientalistas también alertaron sobre consecuencias negativas para especies protegidas del desierto, como la tortuga del Mojave, cuyo hábitat se vio alterado por la construcción del enorme complejo solar.

El antecedente que encendió alarmas en la industria

El cierre de Ivanpah Solar Power Facility se suma al antecedente de Crescent Dunes Solar Energy Project, otra gigantesca planta termosolar estadounidense que también terminó fracasando tras acumular sobrecostos, problemas técnicos y bajo rendimiento energético.

El cierre de Ivanpah reabrió el debate sobre los desafíos técnicos y ambientales de algunas tecnologías renovables. Foto: Unsplash.

Ambos proyectos fueron considerados durante años apuestas estratégicas para el futuro de la energía renovable, pero terminaron perdiendo competitividad frente al crecimiento acelerado de la tecnología fotovoltaica.

Hoy, los paneles solares dominan gran parte de las inversiones energéticas globales gracias a su instalación más sencilla, menores costos y mantenimiento reducido.

Para muchos especialistas, Ivanpah pasará a la historia no solo como un ícono de innovación energética, sino también como una advertencia sobre los desafíos reales de transformar el sistema energético mundial.