El komorebi enseña que la conexión con la naturaleza puede darse en cualquier lugar. Cómo implementarla para disminuir los niveles de estrés.
Cómo practicar Komorebi de forma adecuada. Foto: Unsplash.
El Komorebi es una tradición japonesa que consiste en observar la luz del sol atravesando las hojas de los árboles. Este acto sencillo ofrece una oportunidad única para experimentar la armonía, el ritmo y la belleza de la naturaleza, proporcionando momentos perfectos para aliviar el estrés cotidiano.
No es necesario estar en un frondoso bosque para practicar Komorebi: un entorno urbano con árboles es suficiente, y la mayoría de las ciudades poseen espacios verdes adecuados para esta práctica. El komorebi enseña que la conexión con la naturaleza puede darse en cualquier lugar.
Practicar el Komorebi puede ayudar a disminuir los niveles de estrés. Foto: Unsplash.
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La práctica de komorebi activa los sentidos y entrena la percepción de formas sutiles y no agresivas. Pasar tiempo en la naturaleza, lejos del ruido urbano, es sanador. El shinrin-yoku, o baño de bosque, complementa esta experiencia, proporcionando beneficios adicionales para la salud.
El concepto de komorebi se integra en la arquitectura para traer la naturaleza al espacio doméstico. La luz entre los árboles aporta vida y dinamismo a los interiores, creando potentes emociones plásticas. Los patios interiores y terrazas son ideales para incorporar elementos naturales. El minimalismo japonés exalta la sencillez y depuración de formas.
Esta práctica japonesa puede practicarse en cualquier bosque o plaza: sólo se necesita un árbol cerca. Foto: Alamy.
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Para practicar komorebi, busca una arboleda o un solo árbol en cualquier parte. Encuentra una postura cómoda, ya sea sentado en un banco o de pie, y fija la mirada en un punto donde la luz se filtra entre las hojas. Permanece así un mínimo de cinco minutos, idealmente diez, para desarrollar el foco suficiente. Integra la experiencia antes de continuar con otra actividad.
En el bosque, se puede dedicar más tiempo y atención a cada fase de komorebi. Busca un lugar tranquilo para meditar y deja que la mente se desacelere, reconectándote con el medio natural sin expectativas de beneficios o experiencias nuevas.
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