*Por Dr. Néstor A. Lentini
Esta estación del año nos inspira a ponernos “en forma” y nos invita a mejorar nuestros hábitos de consumo, pese a estar ya a mitad del verano. El momento que nos toca vivir y la pandemia por el coronavirus tal vez nos hagan tomar más conciencia acerca de lograr un mejor estado físico general y una mejor condición de salud en particular, para enfrentar el virus de manera más conveniente.
Es necesario pensar cómo hacer para lograr un estado psicofísico adecuado y preparar nuestro organismo para defenderse colaborando con la acción de las vacunas que llegarán a todos en algún momento.
Respecto a la alimentación, sabemos que comer saludablemente, estar físicamente activo, controlar el estrés y dormir lo suficiente son acciones fundamentales para mantener nuestro sistema inmunológico fortalecido.
Además, algunos nutrientes poseen un potencial beneficio sobre la inmunidad como las vitaminas, minerales, determinados tipos de grasas y prebióticos, entre otros.
Es probable que la alimentación más saludable en nuestros tiempos sea la dieta mediterránea que contiene más frutas, verduras y cereales que la comida occidental en la que observamos una ingesta excesiva de grasas saturadas y una relación entre el Omega 6 y el Omega 3 por encima de 1/ 20 en favor del primero, cuando esa relación no debería ser superior a 1/ 5 en favor del Omega 6.
Recordemos que el Omega 3 es sumamente importante para la salud de las neuronas, especialmente el llamado DHA (Docosahexanoico) que se lo relaciona con la salud del Hipocampo y el área cognitiva por lo que es indispensable para las personas por encima de los 50 años o con alteraciones en la memoria (demencia senil, Alzheimer). Para disminuir riesgos, es fundamental incorporar varias raciones de pescado semanalmente o bien, utilizar suplementos. (recomiendo solo aquellos que provienen de granjas con certificación orgánica porque sabemos dónde se originan todos y cada uno de sus componentes desde la semilla al producto final que llega al hogar).
Por su parte, el Omega 6 que es el que debemos disminuir, se encuentra en las comidas muy procesadas como los postres, facturas, etc. que tanto gustan a los occidentales y que deberíamos evitar.
Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el consumo mínimo de 5 porciones diarias de frutas y verduras de diferentes colores.
Desafortunadamente, en Argentina, según las últimas encuestas ENFR 4, 2018, solo el 6% de la población adulta mayor de 18 años cumple esta recomendación. Es posible que uno considere imposible incluir semejante cantidad de frutas y verduras de distintos colores diariamente, por eso ante la imposibilidad y según la necesidad individual, se sugiere complementar la dieta con suplementos de tipo naturales provenientes de granjas orgánicas que pueden compensar ese déficit.
*MN 44.271/ MP 33.627
Médico asesor de Nutrilite
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